Sin coste por cierre
Cierra tantas veces como quieras: por turno, por día o cuando cambie quien lleva la caja.
Control de caja · Arqueo
Efectivo, cada datáfono y Bizum en una sola pantalla, sin bajar con el dedo. Si algo no cuadra, Mesero te dice cuánto, en qué método y por qué, y nadie cierra sin explicarlo.
Un cobro de 426,20 € se pasó por el datáfono pero se marcó como efectivo. Un cierre que solo mira el efectivo dice que faltan 431,20 €, y empieza la búsqueda.
Mesero cuadra todos los métodos a la vez: el efectivo sale corto, la tarjeta sale larga por casi lo mismo, y el descuadre total dice lo que falta de verdad.
Con todos los métodos, la tarjeta sobra casi lo mismo que falta en el efectivo: faltan 5 €, y el motivo queda anotado.
En la tablet o el ordenador del TPV, el cierre entero cabe en pantalla: el recuento a la izquierda, un teclado grande en el centro y el cuadre a la derecha. Nadie tiene que bajar con el dedo para encontrar el botón de cerrar.
Por billetes y monedas, o escribe solo el total. Un mismo teclado sirve para todos los campos.
Quien puede ver informes tiene debajo la cuenta de lo esperado: fondo + ventas en efectivo + entradas − salidas. Quien no, cuenta a ciegas.
Si cobras con dos bancos, cada datáfono va en su línea, y Mesero recuerda sus nombres para el siguiente cierre. Lo esperado ya incluye las propinas cobradas con tarjeta, como el cierre del propio datáfono.
Bizum, transferencias y vales, igual.
Cada método se pone en verde o en rojo al momento, con el descuadre total. Si algo no cuadra, el cierre pide el motivo.
Lo que no cuentes queda como «sin contar», nunca como cuadrado. Y el cierre avisa de las mesas que quedan abiertas con dinero pendiente.
Indica lo que sacas del cajón —deja el fondo o llévatelo todo— y la caja queda cerrada con lo que se queda para mañana.
El ticket de arqueo sale por la impresora.
La pantalla dice lo recaudado, lo que queda en caja para mañana y el motivo de cada diferencia, con el botón para imprimir el arqueo. El arqueo es autocontrol interno: no se envía a Hacienda.
La mayoría de los descuadres son errores, no robos. Pero un cierre que deja cerrar sin explicar nada, o abrir con menos dinero del que había, invita a las dos cosas. Estas reglas se cumplen solas, en cada turno.
Desde el panel ves cada cierre como lo dejó quien lo hizo: quién abrió y quién cerró, a qué hora, lo calculado y lo contado de cada método, el reparto entre datáfonos, el recuento por billetes, lo recaudado y el motivo de cada diferencia.
Muchos TPV cuadran el efectivo y dejan el resto a ojo. Estas son las diferencias que se notan la primera noche que algo no cuadra.
| En el cierre | Mesero | Cierre de caja típico |
|---|---|---|
| Qué se cuadra | Efectivo, cada datáfono, Bizum y el resto de métodos | El efectivo; el resto, se supone |
| Un cobro con el método equivocado | Descuadre total: se ve lo que falta de verdad | Una diferencia por método, sin el neto |
| Propinas con tarjeta | Incluidas en lo esperado del datáfono | El datáfono «sobra» lo que suman las propinas |
| Lo que ve el camarero | Recuento ciego: solo si cuadra | Lo que debería haber, antes de contar |
| Abrir con menos dinero | La apertura se comprueba y pide motivo | Nadie se entera |
| Cerrar con descuadre | Solo con el motivo escrito | Depende de quien cierre |
| En la pantalla | Todo a la vista, sin bajar con el dedo | Hay que bajar hasta el botón de cerrar |
El control de caja no es un módulo aparte: viene en todos los planes del TPV, junto con los tickets, la impresión y VeriFactu.
Cierra tantas veces como quieras: por turno, por día o cuando cambie quien lleva la caja.
Escribes el total de su cierre. Sirve el del banco que ya tienes, sin cambiar de proveedor de pagos.
La caja se abre y se cierra también desde la app Mesero Comandas, sobre la misma caja del local.
Si tu duda no está aquí, escríbenos: te responde una persona del equipo, en español.
Hablar con el equipoEs comprobar, al cerrar, que el dinero que hay coincide con lo que se ha cobrado: el efectivo del cajón y el total de cada datáfono o app de pago. En Mesero se hace en una sola pantalla y el sistema calcula lo esperado con los cobros, las propinas y los movimientos de caja del turno.
El cierre lo marca en rojo con la diferencia y pide el motivo antes de cerrar, igual que con el efectivo. Si el efectivo sale corto y la tarjeta sale larga por casi lo mismo, el descuadre total muestra lo que de verdad falta: casi siempre es un cobro registrado con el método equivocado.
No, si no tiene permiso para ver informes. Cuenta a ciegas: escribe lo que hay y solo sabe si cuadra o no. Lo esperado, las diferencias y el motivo los ve el encargado o el dueño.
Quien abre cuenta el cajón. Si no coincide con lo que dejó el último cierre, más lo cobrado en efectivo desde entonces, tiene que escribir el motivo para abrir, y el dueño ve la diferencia y el motivo en el historial y en el ticket de arqueo.
No. Lo esperado de la tarjeta incluye las propinas cobradas con ella, como el propio cierre del datáfono, y la pantalla indica cuánto es propina. Las propinas en efectivo cuentan en lo esperado del cajón.
No. El arqueo es un control interno del local. Lo que va a Hacienda son los tickets y facturas, que Mesero emite con VeriFactu.
90 días gratis, sin tarjeta. El primer cierre que no cuadre ya te dirá dónde está la diferencia.