Qué precio poner
Con el escandallo real de cada plato sabes qué margen deja hoy, no el que dejaba cuando escribiste la carta. La simulación de costes permite ver qué pasaría si sube el precio de un ingrediente antes de que suba.
Inventario y margen
Mesero conecta inventario, compras, recuentos, mermas y recetas con la venta real. Eso mueve la conversación de «cuánto facturo» a «dónde se va el margen».
El escandallo es la receta valorada de un plato: qué lleva, en qué cantidad y cuánto cuesta cada ingrediente. El food cost es el porcentaje que ese coste representa sobre el precio de venta.
Esta es la hamburguesa de la carta de demostración de Mesero, con su receta. Mueve el precio, o sube la carne, y mira qué pasa con el margen antes de que pase en tu caja.
Por debajo del 30 %: un margen sano para un plato principal.
El inventario de Mesero está conectado a lo que vendes: cada ticket descuenta ingredientes según el escandallo, así que el stock y el food cost se mueven solos.
Das de alta los artículos con su unidad y su coste. El stock baja al vender, sube al recibir un albarán y se corrige con los conteos.
El conteo periódico cuadra lo que dice el sistema con lo que hay en la estantería, incluido el conteo desde el móvil para no ir con el portátil a la cámara.
Cada plato lleva su receta, y un extra de queso o una guarnición cambiada también descuenta lo suyo, que es donde se escapa el margen en cartas con muchos modificadores. Los elaborados —una salsa, una masa— se escandallan una vez y se usan dentro de otros platos (Pro).
El informe de costes dice, plato a plato, cuánto cuesta hacerlo y qué margen deja, y marca los que pasan del 35 %.
Registras lo que se tira —caducado, estropeado, dañado o de más— con su motivo. Cada merma descuenta stock y suma a un informe que dice cuánto dinero se está perdiendo y por qué (Pro).
El valor del stock, lo que está bajo mínimo, las mermas de la semana y el food cost medio, en una pantalla. Las alertas de stock bajo (Pro) avisan antes del servicio, no durante.
Un artículo se puede comprar a varios proveedores. Mesero registra cada oferta y usa esa información para pedir mejor.
El inventario no es un fin en sí mismo. Sirve para tres decisiones concretas que se toman cada mes.
Con el escandallo real de cada plato sabes qué margen deja hoy, no el que dejaba cuando escribiste la carta. La simulación de costes permite ver qué pasaría si sube el precio de un ingrediente antes de que suba.
Cruzando coste y ventas se ve qué se vende mucho con margen malo y qué deja margen pero nadie pide. Es la conversación que normalmente se tiene a ojo.
El informe de mermas por motivo suele señalar un proceso concreto —una cámara, una preparación, un turno— en lugar de un mal genérico.
El inventario, los escandallos y el conteo están desde Starter. Las compras, las mermas y las alertas, en Pro.
Inventario con stock ligado a la venta, escandallos con modificadores, conteo y el informe de coste por plato.
Mermas, alertas de stock, elaborados, proveedores y catálogo multi-proveedor, pedidos de compra, albaranes, transferencias y simulación de costes.
Todo lo de Pro, en varios locales y con visibilidad central.
Por artículo dado de alta o por proveedor. Los escandallos van con el inventario, y el TPV descuenta stock sin integraciones: es la misma base de datos.
Con pago anual: Starter 29 €, Pro 59 € y Enterprise desde 119 € al mes. Ver el detalle de los planes →
El error habitual es intentar dar de alta el almacén entero antes de sacar ningún dato. Se abandona a la segunda semana. Este orden funciona mejor.
Da de alta solo los ingredientes caros y los diez platos más vendidos, con su escandallo. Ya tienes food cost de la mitad de tu facturación.
Registra mermas de verdad, con motivo. Sin este dato el inventario nunca cuadra y se acaba culpando al sistema.
Primer conteo de las familias que más se mueven, y regularización. Aquí aparecen los errores de escandallo.
Mete proveedores y precios, y empieza a lanzar los pedidos desde la hoja de pedido en lugar de por WhatsApp.
Si tu duda no está aquí, escríbenos: te responde una persona del equipo, en español.
Hablar con el equipoEl escandallo es la receta valorada de un plato: qué lleva, en qué cantidad y cuánto cuesta cada ingrediente. El food cost es el porcentaje que ese coste representa sobre el precio de venta. El escandallo es el dato de entrada; el food cost es la conclusión que sacas de él para decidir precios.
Sí. Al cobrar un plato, sus ingredientes se descuentan según su escandallo, y los extras y modificadores descuentan lo suyo también. El stock también se mueve al recibir un albarán, al registrar una merma y al hacer un conteo de regularización.
No, y no conviene. Lo práctico es empezar por los diez o quince platos que más se venden, que suelen concentrar la mayor parte del consumo, y por los ingredientes caros. Con eso ya tienes una lectura útil del margen y puedes ampliar poco a poco.
Sí. Un mismo artículo puede tener ofertas de varios proveedores, cada una con su referencia, formato, precio, pedido mínimo y plazo. Mesero señala cuál es la más barata en ese momento y autocompleta el pedido de compra en consecuencia. Está disponible en Pro y Enterprise.
Registrando la merma con su artículo, su cantidad y su motivo. Cada registro descuenta stock y alimenta un informe que dice cuánto se pierde y por qué causa, que es lo que permite atacar un proceso concreto en vez de pedir «que se tire menos».
En el plan Enterprise, sí: hay transferencias y ubicaciones para mover género entre almacén, cocina, barra y locales, y visibilidad central de lo que ocurre en cada uno.
90 días gratis, sin tarjeta. Con los diez más vendidos suele bastar para llevarse una sorpresa con dos o tres.