El teléfono a las dos de la tarde
Nadie coge reservas en plena hora punta, y las que se cogen se apuntan mal. El formulario público recoge sin ocupar a nadie.
Reservas y lista de espera
Mesero conecta reservas, lista de espera, notas de cliente y asignación de mesa con el resto de la operativa. Eso reduce el caos de servicio y convierte la información previa al turno en ventaja real durante el turno.
El calendario de reservas es donde ves quién viene y cuándo, confirmas lo que entra por la web y, durante el servicio, marcas quién se ha sentado y quién no ha aparecido.
Cada reserva muestra hora, nombre, número de comensales y su estado por color. Puedes crear reservas a mano igual que apuntabas en el libro, o dejar que entren solas por el formulario público.
Una reserva recorre su ciclo —pendiente, confirmada, sentada, no presentada, cancelada— de modo que al final del servicio sabes cuántas mesas se perdieron y por qué, en lugar de intuirlo.
La vista Sala coloca cada reserva en su mesa y su hora, para ver de un vistazo qué queda libre.
Y la mesa reservada aparece como tal en el panel de mesas del TPV, así que el camarero que abre la sala ve lo mismo que quien cogió la reserva.
El interruptor de reservas online activa el formulario público: tu enlace de reservas y el que aparece en el menú por QR. Con él apagado, solo tú creas reservas desde el calendario.
O defines una hora de apertura y otra de cierre, o configuras turnos avanzados por día de la semana con varias ventanas —comidas de 13:00 a 16:00 y cenas de 20:00 a 23:30— y marcas los días de cierre. El intervalo entre horarios decide cada cuánto se ofrece mesa.
Tu enlace de reservas, para tu web y tus redes, y el mismo formulario desde el menú por QR: un cliente que está comiendo hoy puede reservar para la semana que viene sin salir de la carta. Sin llamadas en plena hora punta.




El cliente sin reserva se apunta desde su móvil —o lo apuntas tú—, espera donde quiera y recibe un aviso cuando su mesa está lista: su página de seguimiento se actualiza en vivo y le avisa con sonido, y con una notificación del navegador si la permite.
También por WhatsApp o SMS si los configuras. Lo que gana el servicio: la gente puede irse a dar una vuelta en lugar de bloquear la entrada, nadie pierde al grupo que estaba esperando y la cola tiene un criterio explícito, no la memoria del encargado.
Conviene decirlo claro antes de que pruebes: no están en los planes de entrada.
TPV, VeriFactu y QR, sin reservas.
TPV, VeriFactu y QR, sin reservas.
Reservas, lista de espera, delivery, fidelización y modo buffet.
Lo mismo para varios locales, con visibilidad central.
Con pago anual: Barra 15 €, Starter 29 €, Pro 59 € y Enterprise desde 119 € al mes. Ver el detalle de los planes →
El libro de reservas funciona hasta que deja de funcionar, y suele fallar siempre en los mismos cuatro sitios.
Nadie coge reservas en plena hora punta, y las que se cogen se apuntan mal. El formulario público recoge sin ocupar a nadie.
Sin estados no hay recuento: al final del mes nadie sabe cuántas mesas se quedaron vacías esperando a alguien que no vino.
Grupos de pie bloqueando la entrada mientras hay una mesa libre al fondo que nadie ha asignado.
Lo que sabe el encargado de mediodía no llega al de la noche si vive en su cabeza y en un cuaderno.
¿Restaurante de mesa? Mira cómo encaja Mesero en sala, reservas y cocina →
Si tu duda no está aquí, escríbenos: te responde una persona del equipo, en español.
Hablar con el equipoNo. Las reservas van incluidas en el plan Pro sin coste por cubierto ni por reserva recibida, a diferencia de las plataformas de reservas que cobran por comensal sentado. Los datos del cliente quedan en tu propio CRM.
Sí. Además del horario simple de apertura y cierre, hay turnos avanzados por día de la semana con varias ventanas, por ejemplo comidas de 13:00 a 16:00 y cenas de 20:00 a 23:30, y días de cierre semanal para que no se ofrezcan huecos esos días.
Cada reserva tiene un estado a lo largo de su vida, incluido «no presentada», que marcas durante el servicio. Al cierre tienes el recuento real en lugar de una impresión, que es el primer paso para decidir si te compensa pedir depósito.
Sí. Su página de seguimiento se actualiza en vivo y le avisa con sonido —y con una notificación del navegador si la permite— cuando su mesa está lista; también por WhatsApp o SMS si los configuras. Puedes ajustar cuánto se le espera tras avisarle, entre 1 y 30 minutos, y cuántos intentos de llamada se hacen antes de descartarlo, entre 1 y 5.
Sí. La mesa con reserva asignada aparece con ese estado en el panel de mesas del TPV, junto a las libres, ocupadas y cobradas, de forma que quien está en sala ve lo mismo que quien gestiona el calendario.
El formulario público de reservas está disponible tanto como enlace propio para tu web y tus redes como desde el menú por QR, de modo que un cliente que está comiendo hoy puede reservar para la semana que viene sin salir de la carta.
90 días gratis, sin tarjeta. Configura tus turnos, activa el formulario y compara al lunes cuántas mesas se perdieron.