Un carrito por mesa
El carrito se guarda por mesa: cada comensal puede escanear el mismo QR y añadir lo suyo desde su móvil antes de enviarlo.
Pedidos QR · Carta digital
Mesero convierte la carta digital en un canal operativo real: QR por mesa, pedido desde el móvil, pago sin app y envío directo al TPV y a la cocina. No es un extra aislado: es una extensión de la misma operativa.
El pedido por QR usa el mismo motor que el pedido online, en su modalidad «En mesa». Para tu cocina no hay diferencia entre una comanda de camarero y una que llega del móvil del cliente. Estas son sus pantallas reales.
Los códigos se generan e imprimen desde el plano de sala, uno por mesa. El cliente abre la carta en su navegador sin instalar nada: ni app, ni registro, ni cuenta que crear.
La carta ya sabe dónde está: arriba dice Mesa 5 · Terraza, y el pedido llegará con su mesa y su zona.
Solo aparecen los platos que tengas activados para QR, con fotos, descripciones y los 14 alérgenos de la normativa europea. La carta del QR y la del TPV son la misma: cambias un precio una vez.
El cliente puede filtrar por alérgenos: se ocultan los platos que los contienen, y los que no tienen la información rellenada lo dicen en lugar de pasar por aptos.
Guarniciones, punto de la carne, extras con su precio y notas, igual que haría un camarero. Si una elección es obligatoria, el plato no se añade hasta que se elige.
El precio se actualiza con cada extra: Añadir 18,00 €.
El carrito dice para qué mesa se pide y deja añadir propina: 5, 10 o 15 % o la cantidad que el cliente quiera. Antes de enviar, la carta pregunta ¿Algo más? con bebidas, postres o cafés que aún no están en el pedido.
Tú decides si se paga al enviar, con tarjeta desde el móvil, o al final desde el TPV, como en cualquier mesa.
La comanda aparece en la pantalla de cocina y en la cuenta de la mesa en el TPV, con su zona y su curso, exactamente como una comanda de sala.
El cliente ve ¡Pedido enviado! con su número de pedido y un tiempo estimado.
Recibido, preparando, listo, servido: el cliente ve avanzar cada plato desde su propio móvil, así que deja de buscar al camarero con la mirada para preguntar.
Desde la misma página puede Añadir más a la mesa o Ver cuenta.
Si no cobras por adelantado, la mesa se cierra como siempre desde el TPV, con las cuatro formas de dividir cuenta y el ticket con el QR de VeriFactu. Si tienes el cobro online activado, la mesa también puede ver su cuenta y pagarla desde el móvil.
Pensado para el servicio real: la segunda ronda que nadie pide porque nadie pasa, la mesa que quiere pagar ya y el cliente que tiene una pregunta.

El carrito se guarda por mesa: cada comensal puede escanear el mismo QR y añadir lo suyo desde su móvil antes de enviarlo.
Para lo que no se resuelve con la carta, un botón avisa al equipo en el TPV con el nombre de la mesa.
La mesa consulta su cuenta cuando quiere y, si tienes el cobro online activado, la paga con tarjeta desde el móvil: entera o una parte, con propina si quiere.
Los platos que se marcan como agotados desde el control de stock de la cocina dejan de aparecer en la carta del QR, y la misma acción se refleja en el TPV.
Desde Admin → Tema QR se configura todo lo que ve el cliente al escanear: el menú, la web de pedidos, la página de estado y el QR de buffet.
Classic · Toca un color: es la carta real de Mesero con cada uno de los once temas.
El Tema QR y las traducciones de la carta están en el plan Pro; en Barra y Starter la carta usa el tema Classic.
Esta es la diferencia práctica frente a los agregadores: aquí no hay un porcentaje por cada ticket que pasa por el QR.
Ya incluye el pedido por QR en mesa, con TPV y VeriFactu, para un solo operador.
El pedido por QR en mesa, para un equipo, con pantalla de cocina.
Añade tu tema y tus colores, traducciones de la carta, recogida y entrega a domicilio, reservas y modo buffet.
Multilocal, con visibilidad central.
Con pago anual: Barra 15 €, Starter 29 €, Pro 59 € y Enterprise desde 119 € al mes. El cobro con tarjeta a través de Mesero lleva solo la tarifa de Stripe. Ver el detalle de los planes →
Conviene ser concreto: hay formatos donde el pedido por QR cambia el servicio y otros donde solo añade una pantalla más. Esto es lo que vemos.
Es el caso más claro. La distancia entre la mesa de terraza y la barra es exactamente el tiempo que se pierde, y es donde la segunda consumición no se pide porque nadie pasa. El QR recupera esas rondas sin contratar a nadie más.
Aquí el QR es prácticamente obligatorio: el cliente pide ronda tras ronda desde la mesa, con tope por persona y control de platos premium, y la cocina recibe cada ronda separada. Es el modo buffet (AYCE).
Si la cola en caja es el cuello de botella, el QR reparte la toma de pedido entre todos los clientes a la vez. El pedido online y el kiosco de autopedido resuelven la misma tensión por otras vías.
Aquí conviene usarlo como apoyo, no como sustituto: carta consultable con fotos y alérgenos, y pedido por QR solo para bebidas o segundas rondas. La toma de la comanda principal sigue siendo del camarero.
Picos cortos con mucha gente a la vez y personal de refuerzo poco formado. El QR evita tener que enseñar el TPV a alguien que trabaja una sola noche.
Menú degustación, alta cocina y locales donde la explicación del plato es parte del producto. Ahí la carta digital sirve para alérgenos e idiomas, pero el pedido lo sigue tomando quien sabe contarlo.
La carta del QR comparte la base de datos con el TPV, la pantalla de cocina y la app del camarero. Lo que pide el cliente desde su móvil entra en la cuenta de su mesa y en la cola de cocina, sin exportaciones ni una segunda carta que mantener.
Si tu duda no está aquí, escríbenos: te responde una persona del equipo, en español.
Hablar con el equipoNo. El QR abre la carta en el navegador del móvil, como cualquier página web. No hay descarga, ni registro, ni cuenta que crear: escanea y pide.
Tú decides. Puedes exigir el pago al enviar el pedido —útil en terraza, barra o eventos con mucha rotación— o dejar que pidan por QR y cobrar al final desde el TPV como en cualquier mesa.
No es su función. Quita el viaje a barra para apuntar la comanda y la espera para pedir la segunda ronda, que es donde se pierde ticket medio. El camarero sigue atendiendo, recomendando y cerrando la cuenta.
Los platos marcados como agotados desde el control de stock del KDS dejan de aparecer en la carta del QR, así que no se puede pedir lo que no hay. La misma acción se refleja en el TPV.
Sí. Cada plato tiene un control de si aparece o no en el QR, de modo que puedes ocultar en la carta digital lo que solo quieres vender de palabra, o publicar una carta reducida de terraza.
Los que traduzcas desde Admin → Traducciones del menú. Para buffet libre la pantalla del cliente está disponible en español, inglés, catalán, japonés y chino, que es lo que pide una clientela turística.
90 días gratis, sin tarjeta. Genera los códigos desde el plano de sala, activa cuatro platos y pruébalo con una mesa real antes de imprimir nada.